sábado, abril 08, 2006

Estrella a tres bandas

Es la una de la tarde. El aire nos acaricia y hace penetrar, con sigilo, el frio en nuestros cuerpos. Apurando el final de una mañana primaveral de sábado, con una cerveza Estrella en la mano, nos encontramos, Esteban, Kiko y yo. Un silencio. Las miradas de los tres se pierden por distintos infinitos. Pensamientos paralelos. Proyectos tirados a la basura. Diferentes roces. Caminos comunes. Convergencias. Amistad. De pronto un "déjà vu". La misma situación, el mismo pensamiento, las mismas personas... un momento vivido anteriormente, quizá.

Es todo tan normal, que parece ficticio. La realidad de cada ser, frente a la realidad común de la massa. La realidad individual de nosotros tres frente a un fenómeno inexplicable que nos agrupa en una misma, durante un instante. Como para perder la cabeza.

De nuevo, volvemos, el escepticismo para en seco tan mística sensación.
Uno bebe, el otro charla, nos miramos... Un silencio. Las miradas de los tres se pierden por distintos infinitos. Pensamientos paralelos. Proyectos tirados a la basura. Diferentes roces. Caminos comunes...

Esteban, Kiko, apurad las copas que nos vamos.

viernes, abril 07, 2006


"El destino baraja, nosotros jugamos."

Arthur Schopenhauer

martes, abril 04, 2006

Sociedad Anónima

"Qué Dios te de mucha salud y mucha felicidad en la vida, majo, que eres muy majo" ... - Afirmó la señora que quiso que le indicara la salida del metro hacia Rambla Catalunya -

f. Sociedad de tipo capitalista. El capital social se integra por las aportaciones económicas de todos los socios y está dividido en acciones. Los socios no responden personalmente de las deudas sociales.

¿Estamos ante una Sociedad Anónima?

Día a día una discrección brutal nos invade. Nos dejamos tapar por un velo que nos hace ser autónomos, recelosos de los demás. El margen del trato humano se estrecha. Cada vez hay menos ganas de dialogar. Nos aferramos a nuestros asientos en el tren y recargolamos nuestras cabezas hacia nosotros mismos esperando llegar al destino. Nuestros ojos no han aprendido a mirar a la gente, sino al frente. El "aprisa" resulta ser el escudo que nos protege de los demás i cierra el candado de la relación...

Al final más que autónomos somos autómatas o automáticos que hemos enfriado poco a poco, con nuestras costumbres, el carácter afable tan característico de nuestra cultura. El calor humano, la cortesía, brindar la mano al desconocido si lo necesita, ya no és espontaneo. Nos cuesta, cada vez más.

Y luego diremos que como se ha puesto esa señora solo por acompañarla unos metros a su destino... No deja de ser un síntoma que merece la pena que todos nos paremos a pensarlo almenos cinco minutos. Contribuiríamos a construir, quizá, una Sociedad Cooperativa... A mi me suena mucho mejor.