domingo, mayo 21, 2006

El viaje a la felicidad de Mama Künsters

Busca, a la vejez, los derechos. Se enfrenta con con la realidad que ha sido el pilar de su vida. Los valores que se le han inculcado desde niña de pronto dejan de ser verdad. Un declive. Luego, el silencio...

La viuda de Künsters, mujer de un obrero que enloquece por la explotación laboral y la impotencia que siente ante su situación sumisa y que explota quitándole la vida a su jefe, y la suya propia, cae ante una severa sociedad pasiva, egoista y ambiciosa. Su única lucha: hacer justicia a su difunto esposo y demostrar que no era un asesino, sino una víctima del sistema. Su pesar: ver como los grupos que la ayudan en su azaña lo hacen por beneficio personal o para sacar tajada de alguna manera.

Una película difícil de conseguir y censurada en su tiempo llegando a dar tres versiones con distinto final, para complacer a los goviernos de donde se proyectaba. Un film polémico en su forma pero amable en su mensaje. Mama Künster se va quedando sola poco a poco, y a la vez, se va dando cuenta de la realidad de nuestra sociedad, una realidad amarga que poco tiene que ver en lo que ella cree, pero que en cualquier caso es la verdad. La viuda es utilizada y lo sabe, todo a cambio de no estar sola, le da igual. La ignorancia no le importa porque se da cuenta que ha estado con élla durante toda su vida obviando la voluntad del sistema. Ahora sabe que somos marionetas. Ahora ve que no existe la justicia. Ve que el mérito no es para los buenos sino para los ambiciosos. Sabe que el premio se lo llevan los que menos lo merecen y a la vez los que más tienen. Y es amable. Amable porque no interesan los radicalismos. Hay un camino que mezcla la conformidad con el diálogo y el entendimiento. Un camino que cruza la ideología con la mediocridad.

Lo peor: ella sabe que no hay otra alternativa. Lo mejor: Se ha dado cuenta.
Date tú cuenta. No luches si no puedes. Pero en cualquier caso, nunca te rindas.

jueves, mayo 11, 2006

"Sin memoria, la innovación se convierte en mera novedad. La historia da rumbo al crecimiento."

sábado, abril 08, 2006

Estrella a tres bandas

Es la una de la tarde. El aire nos acaricia y hace penetrar, con sigilo, el frio en nuestros cuerpos. Apurando el final de una mañana primaveral de sábado, con una cerveza Estrella en la mano, nos encontramos, Esteban, Kiko y yo. Un silencio. Las miradas de los tres se pierden por distintos infinitos. Pensamientos paralelos. Proyectos tirados a la basura. Diferentes roces. Caminos comunes. Convergencias. Amistad. De pronto un "déjà vu". La misma situación, el mismo pensamiento, las mismas personas... un momento vivido anteriormente, quizá.

Es todo tan normal, que parece ficticio. La realidad de cada ser, frente a la realidad común de la massa. La realidad individual de nosotros tres frente a un fenómeno inexplicable que nos agrupa en una misma, durante un instante. Como para perder la cabeza.

De nuevo, volvemos, el escepticismo para en seco tan mística sensación.
Uno bebe, el otro charla, nos miramos... Un silencio. Las miradas de los tres se pierden por distintos infinitos. Pensamientos paralelos. Proyectos tirados a la basura. Diferentes roces. Caminos comunes...

Esteban, Kiko, apurad las copas que nos vamos.

viernes, abril 07, 2006


"El destino baraja, nosotros jugamos."

Arthur Schopenhauer

martes, abril 04, 2006

Sociedad Anónima

"Qué Dios te de mucha salud y mucha felicidad en la vida, majo, que eres muy majo" ... - Afirmó la señora que quiso que le indicara la salida del metro hacia Rambla Catalunya -

f. Sociedad de tipo capitalista. El capital social se integra por las aportaciones económicas de todos los socios y está dividido en acciones. Los socios no responden personalmente de las deudas sociales.

¿Estamos ante una Sociedad Anónima?

Día a día una discrección brutal nos invade. Nos dejamos tapar por un velo que nos hace ser autónomos, recelosos de los demás. El margen del trato humano se estrecha. Cada vez hay menos ganas de dialogar. Nos aferramos a nuestros asientos en el tren y recargolamos nuestras cabezas hacia nosotros mismos esperando llegar al destino. Nuestros ojos no han aprendido a mirar a la gente, sino al frente. El "aprisa" resulta ser el escudo que nos protege de los demás i cierra el candado de la relación...

Al final más que autónomos somos autómatas o automáticos que hemos enfriado poco a poco, con nuestras costumbres, el carácter afable tan característico de nuestra cultura. El calor humano, la cortesía, brindar la mano al desconocido si lo necesita, ya no és espontaneo. Nos cuesta, cada vez más.

Y luego diremos que como se ha puesto esa señora solo por acompañarla unos metros a su destino... No deja de ser un síntoma que merece la pena que todos nos paremos a pensarlo almenos cinco minutos. Contribuiríamos a construir, quizá, una Sociedad Cooperativa... A mi me suena mucho mejor.

jueves, marzo 30, 2006

De "chachipilonguis" y "juanpelotillas"...

Una historia de aquello que somos...

Que si somos lo que somos porque así lo hemos construido, o somos lo que creemos ser, o somos lo que queremos ser... o una mezcla de todo más un plus de lo que no sabemos que somos pero también somos... A todo esto uno se pregunta: ¿ Y pa qué?. Si total, el ejemplo aquel de la pecera y de los pececillos que nadan en ella al final será cierto. Si estamos condicionados por el funcionamiento de una sociedad en la cual nosotros estamos incluidos, por mucho que queramos salir o ser distintos acabamos cediendo ante ese gran hecho.
Por ejemplo, que el alternativo de turno (véase también otras clasificaciones) - que si fumo, que si no me explotes, que si no a la guerra, que si transgredo, que si el arte es tal, que si... - que si te quita el trabajo... pues no pasa nada, porque al final el pijo ( véase, de nuevo, otras clasificaciones) que se pega más horas que un reloj trabajando, como lleva las camisas bien planchadas sigue siendo el objetivo a despreciar y el que tira de la guita... Vamos enseñando "las banderas" de lo que nos definen i nos enmascaramos detrás de aquello que nos gusta ser, pero a menudo, obviamos lo que somos en cada momento, es decir, "lo que soy ahora es lo que soy en realidad"...

¿A donde quiero ir a parar?

Resulta que ya agobian los estereotipos que delimitan a la gente, que apuntan y que definen de manera superficial. Pero mucho peor es el hecho de aquellas personas que "van de" y ni ellos saben lo que son. Si bien lo disculpo, porque es un mecanismo más inconsciente de lo que parece, creo que es bueno empezar a plantearse ese juicio y poco a poco hacerlo más sano, más objetivo y más abierto.
Después de mucho pensar, llego a la quizá erronea concusión, de que ser, lo que se dice ser, NO SOMOS, SINO más bien, ESTAMOS. Que más da lo que yo haya sido, o lo que desee ser o lo que los demás piensen que soy, si lo que importa es como estoy actuando ahora. Esa conclusión intenta focalizar un tema tan infinito que no acabaríamos nunca.

Los disfraces que llevamos puestos y que nos hacen ser ( o creer que somos) tan "chachipilonguis", al final de poco sirven si el comportamiento es del más puro "juanpelotilla"... O lo que viene a ser lo mismo: no es bueno aquel que siempre ha sido bueno pero en el ahora, por ambición u otros factores, reparte puñaladas... Muy auténtico, si señor, autenticamente mezquino... o en el mejor de los casos "sorprendentemente altruista" , si se me permite tocar los polos, claro.

Por cierto: y tu, ¿Cómo estás?

*Pido perdón si la ridiculez de algunas expresiones utilizadas ha herido tu sensibilidad.

miércoles, marzo 29, 2006

"El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo."
Séneca s.I

martes, febrero 21, 2006

Desayuno conmigo mismo

El otro día me sucedió un hecho muy extraño. Me disponía a iniciar una jornada de sábado perezoso "a mi manera", siguiendo el ritual, ya clásico, de leer la prensa electrónica con un café en la mano, cuando de repente la llegada de un nuevo e-mail rompió mi sacro proceso. ¡Oh fortuna que me acompañas! ¿Será uno de esos correos con ofertas de todo tipo?¿ o quizá un chollo para viajar al Caribe? En ese momento, me dispuse a abrir el correo de remitente desconocido cuando, para mi sorpresa, ¡¡era un correo de mí mismo, es decir, de yo!! pero juro que yo no lo mandé.

Por orden de la casualidad, o del comienzo de lo que empieza a ser la prueba de que internet aplasta barreras de todo tipo, Juan Miguel Barea, natural de Pamplona, me estaba escribiendo a mí, Juan Miguel Barea, natural de Barcelona, un correo, saludándome simpáticamente...

Bien, con mi boca abierta y el café frío lo leí una y otra vez...

Hola:
Me llamo Mikel. Mejor dicho me llaman Mikel, porque mi nombre es Juan Miguel; Juan Miguel Barea para ser más exactos. Sí, has leido bien, hay alguien con el mismo nombre que vuestra merced.
Mi compañera, al parecer, quiso saber si había cosas sobre mí en la red y descubrió que en realidad no soy de Pamplona sino de Mataró y que tengo habilidades literarias que he mantenido en el más absoluto de los secretos...¡Una doble vida!.
¿Conoces el significado de tu apellido?.
Un abrazo.

Con sobrada entereza aparente respondí algo así como: "Es normal, que casualidad pero no es para tanto...". Lo cierto es que después de pensar bastante sobre el tema, me di cuenta que realmente esto será cada vez más habitual. Trasladamos parte de nuestra vida y, por consiguiente, de nuestra persona a internet. Construimos sin darnos cuenta un mundo paralelo virtual, pero real, con nosotros en él.
¿Acaso no hay un trocito de Esteban en cada frase que dice en su blog? ¿No es Toni el que sale en esas fotos de su espacio? ¿Qué sería de los principios "videorevolucionarios" sin Kiko repartiendo juego?
Cedemos una parte de nosotros a esta "realidad virtual" donde podemos tener un encuentro con nuestro tocayo de exactos apellidos, que vive en la otra punta de vete a saber donde, hasta el momento solo sospechable pero inédito por razones obvias.


Sin duda un desayuno distinto señor Juan Miguel, aunque eso sí, el próximo día paga usted y el café me lo tomo caliente...

lunes, febrero 13, 2006

"El tiempo de reflexión es una inversión del tiempo"
s. I - Publi Siro

viernes, febrero 10, 2006

Roma, Stendhal y yo...

Roma, ciudad eterna... Con su permiso: "eterna si la dejan".. Y es que la primera impresión que se lleva uno al pisar suelo romano es la de encontrarse en una ciudad desordenada, incívica y con un carácter despreocupado hacia todo... ¿Esto, ciudad eterna?

Efectivamente, eterna.

Hay veces que se tarda en asimilar algunas cosas, como por ejemplo la atmósfera que te envuelve en un lugar o el sentido evocador que puede llegar a tener en la persona. Roma, es eterna desde que volví, pero supongo, que es eterna para todos los que la han visitado. La locura de sus calles contrasta con un espléndido centro, ecléctico en sus formas clásicas y barrocas, y endulzado con esas pinceladas de la gran Roma imperial que nos vamos encontrando durante el camino. No está cuidada, ni falta que le hace, porque habla por sí sola. El Vaticano no es nada, ni la Piazza d'Spagna, ni San Giovanni in Laterano... Miguel Ángel y el mejor Rafael quedan supeditados al enorme poder de las ruinas de una civilización todavía viva.
Ese arquitrabe de un templo a medio salir del suelo representa mucho más que un resto con valor arqueológico. És la imagen de como una gran ciudad perdida bajo una capital moderna, es capaz de emerger y a su vez dejar vestigios de lo grande que fue, y que es, porque dota de valor el entorno y da sentido a toda una cultura, saltando cualquier obstáculo temporal.

Ahhh! Roma! Un deleite para los románticos... Una ruina para los sensibles, el síndrome de Stendhal está asegurado si no se anda con ojo...

martes, enero 10, 2006

"El arte es la verdadera 'religión' del hombre. La religión limita la creatividad y restringe el arte."
2004 - JMBA