viernes, febrero 10, 2006

Roma, Stendhal y yo...

Roma, ciudad eterna... Con su permiso: "eterna si la dejan".. Y es que la primera impresión que se lleva uno al pisar suelo romano es la de encontrarse en una ciudad desordenada, incívica y con un carácter despreocupado hacia todo... ¿Esto, ciudad eterna?

Efectivamente, eterna.

Hay veces que se tarda en asimilar algunas cosas, como por ejemplo la atmósfera que te envuelve en un lugar o el sentido evocador que puede llegar a tener en la persona. Roma, es eterna desde que volví, pero supongo, que es eterna para todos los que la han visitado. La locura de sus calles contrasta con un espléndido centro, ecléctico en sus formas clásicas y barrocas, y endulzado con esas pinceladas de la gran Roma imperial que nos vamos encontrando durante el camino. No está cuidada, ni falta que le hace, porque habla por sí sola. El Vaticano no es nada, ni la Piazza d'Spagna, ni San Giovanni in Laterano... Miguel Ángel y el mejor Rafael quedan supeditados al enorme poder de las ruinas de una civilización todavía viva.
Ese arquitrabe de un templo a medio salir del suelo representa mucho más que un resto con valor arqueológico. És la imagen de como una gran ciudad perdida bajo una capital moderna, es capaz de emerger y a su vez dejar vestigios de lo grande que fue, y que es, porque dota de valor el entorno y da sentido a toda una cultura, saltando cualquier obstáculo temporal.

Ahhh! Roma! Un deleite para los románticos... Una ruina para los sensibles, el síndrome de Stendhal está asegurado si no se anda con ojo...

1 comentario:

Juanmi Barea dijo...

FE D'ERRATES per CORTESIA DE L'ÀNGELS CLOS
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Era "Scala Santa" i no la "Santa escalera de San José"... La màniga massa gran de vegades... De totes maneres poso "Piazza d'Spagna" que m'agrada més i em quedo tan ample...

Gràcies Angie!